Yuri Contreras regresa al Himalaya, esta vez al Lhotse
Segundo Comunicado
EN LA LINEA DE FUEGO.
CAMPAMENTO BASE DEL LHOTSE-EVEREST.19 DE ABRIL DEL 2001.

Saludos amigos lectores, hoy estoy cumpliendo 20 días en la montaña.
Para que se den una idea de dónde estoy, los voy a orientar: ¿Ven Plaza
Mayor?,
bueno, de ahí le dan 30 minutos al aeropuerto, 25 horas de avión, llegan a
Kathmandu, 45 minutos de aeroplano, llegan a un aeropuertucho, toman un
helicóptero otros 20 minutos y llegan a Luckla a 2,800 metros sobre el nivel
del mar y de ahí caminan 10 días y aquí estarían junto a mí en el Campamento
Base del Lhotse y el Everest (la ruta es la misma hasta el último
campamento.
Aquí nos encontramos a 5,350 metros sobre el nivel del mar, es decir, que me
encuentro en la base de la montaña a la altura de la cumbre del
Popocatepetl.
El principio de la expedición no fue malo, me integré como médico en un
grupo canadiense (eso me ayudó a bajar los gastos de la expedición). Todo
fue
bien hasta que el último día al llegar al Campamento Base, uno de los
cocineros
(Kam) súbitamente sufrió de edema cerebral y hubo que bajarlo a medio noche
inconsciente, afortunadamente un par de dexametasonas y la rápida evacuación
hizo que no se fuera al "Valle de las Calacas". Después de ese súbito
recibimiento me hizo pensar: "calma muchacho, estás nuevamente en la tierra
en
dónde la humildad tiene que ser una forma de vida y el cuidado debe ser
constante.
Hoy desgraciadamente otro miembro de mi equipo abandona la expedición,
la razón, es que tiene malos presentimientos acerca de la montaña (piensa
que
se puede morir) y entonces se va. Para que se den una idea, él ya escaló el
Everest el año pasado, este año venía al Lhotse. Su novia era la novia de un
amigo danés mío que murió en el Makalu, entonces él no quiere que le pase lo
mismo que al danés y mejor se va. Sí, aquí la filosofía se rompe por el
miedo
y la ansiedad, no es fácil meterse a jugar manitas calientes con el tigre.
Como sea, ayer regresé del Campamento I a 6,100 metros de altura en
dónde pasé dos días, hoy descanso y mañana subo al Campamento II a 6,450
metros
de altura y espero estar ahí de 4 a 6 días esperando poder llegar hasta los
7,500 metros en el proceso de aclimatación. Ya he subido dos veces por la
cascada de hielo, este año cuenta con 90 escaleras y es un verdadero peligro
cada vez que se pasa por ella.
Disculpen ustedes si no soy por ahora tan emotivo como en mis
anteriores artículos, pero encontrar una computadora en el Campamento Base
para
enviar un mail no es fácil, espero poder en los próximos artículos ser más
explicativo.
Amigos, mientras ustedes estén trabajando a 30 grados yo estaré
escalando en el corazón del Himalaya a menos de 15 grados. Como les dije la
última vez que escribí; escalo con la fuerza que da el orgullo de ser
mexicano,
la responsabilidad de mostrar a mis hijos que el camino de los sueños es
posible con esfuerzo, disciplina y aguantando el dolor físico y de la
soledad.
A mi hermosa esposa, Dios como la extraño, pero seguro que cuando llegue
seremos mejor pareja. Y a todos ustedes amigos desconocidos (y unos cuantos
conocidos), los llevo en mi mochila tratando de que con estas pequeñas
vivencias ustedes en su trabajo luchen por llegar a su cumbre, por hacerles
saber que aquel día que no se esfuerza, no se trabaja, no se lucha es un día
menos de vida.
Que Dios los Bendiga y me proteja a mí.
Los quiere y los extraña,

Yuri

P.D. Si ven a mi esposa y a mis hijos salúdenlos por mí. Gracias.

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