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El
rincón de los Venados
Foto: Javier Serratos
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Los habitantes de las grandes ciudades nos hemos
acostumbrado a ver los enormes edificios, a
permanecer atorados en una marcha, a la
contaminación, ambulantaje, a la inseguridad
pública, y después de varios años, también nos
resulta indiferente el “hoy no circula” ; lo
anterior nos hace olvidar que este tipo de
metrópolis también cuentan con lugares para
recrearse, practicar deportes en medio de la
naturaleza, descansar e incluso para dar un regalo
a nuestro sentido del gusto.
A pocos minutos del Distrito Federal, se ubica el
municipio de Xilotzingo, el cual a pesar de
pertenecer al Estado de México tiene una cercanía
casi colindante con la capital del país ; su
extensión territorial es de 132.15 kilómetros
cuadrados y cuenta con 5 poblados importantes,
destacando Santa Ana Xilotzingo como la cabecera
municipal.
El nombre del municipio es de origen nahuatl y
significa “Donde se venera a Xilonen”, diosa del
maíz tierno; mientras que su jeroglífico está
representado por las piernas de la diosa danzando,
ambas coronadas por un par de mazorcas.
Xilotzingo es un municipio lleno de colorido, en
el cual todavía podemos encontrar una gran
variedad de flora y fauna. Está rodeado por áreas
boscosas, ríos, barrancas y cerros que alcanzan
los 3,600 metros sobre el nivel del mar, lo que
crea las condiciones adecuadas para la práctica de
varias actividades como son la escalada
deportiva, las caminatas a campo traviesa,
bicicleta de montaña, los campamentos y la pesca
entre otras.
Por su ubicación geográfica presenta un clima
templado subhúmedo, lo que permite que en
cualquier temporada del año se pueda observar un
verde intenso que proviene de la copa de árboles
como el pino, ocote, cedro, encino y fresno. La
fauna se caracteriza por los animales de tipo
doméstico, pero en regiones poco visitadas por el
hombre aún pueden observarse especies en su estado
salvaje como los hurones, ardillas, lechuzas,
gavilanes, gatos monteses, coyotes, conejos,
víboras y serpientes.
El municipio es suministrado de agua
principalmente por los ríos que descienden de
manantiales ubicados en la cima de los cerros,
dando esto como resultado una de las principales
ocupaciones de los pobladores del lugar, la
crianza de truchas. Esta actividad permite a
muchas familias la subsistencia, ya que se dedican
a la comercialización y preparación de exquisitos
platillos, siendo el fuerte la trucha frita o
empapelada.
Culturalmente destacan creaciones que son
consideradas como monumentos históricos, por
ejemplo las parroquias de Santa Ana Xilotzingo,
Santa María Mazatla y San Luis Ayucan. Otras
muestras culturales del lugar son la plaza
principal de San Miguel Tecpan, donde encontramos
la iglesia bellamente adornada en sus alrededores
y los dos pilares de piedra tallados que se ubican
en una zona montuosa.
La idiosincrasia de los habitantes del lugar gira
entorno a la religión, así sus costumbres y
tradiciones van ligadas a sus creencias. Algunas
de las festividades más importantes que se
celebran son la Semana Santa, en la cual se
realizan procesiones con imágenes religiosas; el
día de la Santa Cruz, donde se colocan cruces en
las milpas y construcciones ; el 26 de julio, que
es cuando se conmemora a la patrona de la cabecera
municipal ; y el festejo del levantamiento del
municipio que es el 13 de mayo.
La agricultura es una de las actividades que
predominan y generalmente las cosechas son de
maíz, papa y frijol; la gente disfruta de los
trabajos en el campo, ya que además de proveerles
el alimento para sus familias, les genera un
ingreso económico al vender su producción.
Uno de los poblados de Xilotzingo se distingue por
sus trabajos artesanales, es el caso de Espíritu
Santo, donde se elaboran típicos sarapes, los
cuales son adornados con el trabajo de las señoras
del lugar, que son las encargadas de bordar
imágenes sobre los mismos.
A los visitantes del municipio se les recomienda
saborear además de las típicas truchas, la
variedad de comidas que son preparadas con hongos,
gusanos de maguey, con flor de calabaza, la
barbacoa, carnitas y chicharrón, así como el mole
que se emplea en todas las festividades de la
región.
Durante el trayecto por el municipio se ofrece a
los visitantes un lugar para pasar la noche en
convivencia con la naturaleza, esto es, en cabañas
de madera adecuadas con los aditamentos necesarios
para disfrutar de un fin de semana cómodo dentro
del bosque; y para quienes gustan de aventuras un
poco mayores, existen cientos de hectáreas donde
se puede acampar seguramente, siempre y cuando se
cuente con el equipo indicado.
Para la práctica de deportes de montaña, hay un
punto de partida conocido como “El rincón de los
venados”, que es una granja acuícola ubicada
siguiendo la carretera que lleva a Ixtlahuaca, en
donde últimamente se está desarrollando una nueva
zona con mucho potencial para practicar la
escalada deportiva a menos de 45 minutos del D.F. ;
además se pueden encontrar veredas para la
bicicleta de montaña y caminatas, las cuales
varían de dificultad desde algo sencillo hasta
algo que solamente puede realizarse por expertos.
Este lugar también ofrece el servicio de
restaurante, donde los deportistas se dan gusto
después de una larga jornada de ejercicio.
Con el paso de los años, Xilotzingo ha pasado de
ser un municipio rural a uno semiurbano, ya que
cada vez cuenta con un mayor número de servicios
que benefician directamente a sus habitantes. En
materia de comunicaciones cuenta con servicios
telefónicos, radio y televisión, ésta última
captando todos los canales del Distrito Federal.
Se cuenta también con transporte público, el cual
representa el principal motor por medio del cual
se mueven los pobladores a sus lugares de trabajo
o estudio. Uno de los destinos más importantes a
los que llega y de donde parte el servicio es el
metro Cuatro Caminos, en Naucalpan.
El cuidado de estos lugares es indispensable, ya
que no solamente representan uno de los últimos
pulmones que suministran de aire puro al Valle de
México, sino que también en ellos se encuentran
especies, tanto animales como vegetales en peligro
de extinción y que solamente con nuestro cuidado
podrán persistir para ser disfrutadas por las
futuras generaciones.
Con responsabilidad y mucho respeto hacia la
naturaleza, podemos visitar municipios como el de
Xilotzingo, el cual además de todo lo mencionado,
ofrece a los paseantes la hospitalidad de los
lugareños, quienes siempre reciben a las personas
con una sonrisa igual de brillante a los colores
que lo iluminan.
Finalmente, es importante que las personas que
habitamos en ciudades tan grandes como la nuestra,
conozcamos este tipo de lugares, los cuales nos
ofrecen la tranquilidad, el descanso y recreación
que todos los capitalinos necesitamos de vez en
cuando, para olvidarnos por un momento de todos
los problemas cotidianos y salir de la rutina.
La zona de escalada
Este lugar está caracterizado por las paredes
verticales y algunas con semi desplomes; hasta le
fecha se cuenta con aproximadamente 15 rutas que
van en su nivel de dificultad desde el 5.9 hasta
algunos proyectos que seguro rebasan el 5.13d
Para llegar a las paredes es necesario realizar
una caminata que va de los 15 a los 30 minutos,
dependiendo el paso que se lleve y el peso que
cargue la persona, pero este ligero paseo no
solamente sirve de calentamiento, sino que el
paisaje que se puede observar es totalmente
reconfortante.
La mejor temporada para este lugar va de el mes de
marzo hasta junio, ya que por la orientación del
Sol, se puede tener un clima más favorable para
escalar, y evitando la temporada de lluvias se
puede escalar el resto del año, pero hay que tener
en cuenta que el lugar está por encima de los
3,000 metros sobre el nivel del mar.
Hasta ahora la zona se caracteriza por sus rutas
de deportiva, es decir, que todas las vías cuentan
con plaquetas (bolts) y sus reuniones respectivas
y la más alta mide 35 metros; pero a quienes les
gustan las fisuras, también pueden encontrar
líneas de más de 25 metros a las que sólo les
falta ser escaladas.
El material que se requiere es una cuerda de 60
metros y de 15 a 20 anillas además del equipo
personal como es el arnés, los pies de gato,
magnesiera, pero no se debe dejar de tomar en
cuenta subir agua suficiente ya que el acceso es
un poco más cansado debido a la distancia por
recorrer y la altitud a la que ese está.
Si no se conoce el lugar, tanto por seguridad como
por comodidad, se puede pedir a alguna persona del
lugar (del criadero de truchas o preguntar por
Benigno Campos) que guíe hasta las paredes, ya que
hay muchas veredas que pueden confundir el camino
más directo, obviamente si se solicita el apoyo de
los lugareños habrá que darles una cooperación
monetaria.
La zona de bloque o boulder
Este lugar también cuenta con una zona de bloque
para la cual si se requiere de muchas ganas de
escalar, ya que para accesar a ella hay que
realizar un trayecto de aproximadamente una hora
caminando, pero que bien vale la pena, aunque es
importante aclarar que si no se conoce el lugar
difícilmente se encuentra.
Hasta le fecha cuenta con más de 40 problemas
abiertos que van desde el V0 hasta el V7 (muchos
por confirmar) y con un potencial por limpiar y
abrir del 60 por ciento del lugar.
Lo que si es indispensable es llevar una
colchoneta (crash pad), ya que la mayoría de los
bloques rebasan los tres metros y/o tienen caídas
que por seguridad deben estar bien protegidas.
Al igual que para zona de escalada se debe tomar
en cuenta lo que se va a cargar, sobre todo el
agua, pero también la vestimenta es muy
importante, ya que los bloques están a 3,500
metros sobre el nivel del mar y el clima puede
cambiar de un momento a otro.
Para los bloques la situación del clima es un poco
distinta, ya que mientras más frío haga la
adherencia y la fricción son mejores, así que se
puede resolver problemas más duros que si los
intentas en un día caluroso.